Cada año, el Ayuntamiento nos invita a dejarse invadir por el saludable espíritu satírico, el carácter bufonesco y la sana trasgresión que dibuja para nosotros el Carnaval. Y, en cada edición, para conjurarlo, partimos de una idea general sobre la que asentar la celebración, despertar la fantasía y arrastrar la ilusión. En ésta será precisamente esa antigua “fiesta de los locos” la que dará rienda suelta a la imaginación, a través de una corte desorbitada de personajes, que denuncien, critiquen y conformen una mascarada alegre y bulliciosa.
Así, saldremos a la calle para sumarnos a la saludable locura de Don Carnal, quien, tras recorrer con su atolondrado séquito las calles de la ciudad, tomará el mando de la misma y nos propondrá viajar a tierras desconocidas, acompañando al mítico Ulises en su enigmático viaje. Será de la mano del espectáculo Odysseus, de la compañía Karnavires. Otro de los momentos álgidos será el ya tradicional Desfile de Carnaval que, con sus ilustres excéntricos, comparsas, música y propuestas de teatro de calle, creará un paisaje imaginario, plagado de individuos fantásticos y momentos insólitos.
La música capitaneará también las huestes de Don Carnal. Será en el Satélite Arena y en las salas de La Noche en Vivo. En todos estos espacios se celebrará el Festival REC Madrid 2011, un encuentro de electrónica audiovisual que cita a creadores de todo el mundo. La Banda Sinfónica Municipal, por su parte, abordará su tradicional concierto de Carnaval en el Teatro Monumental, mientras los más pequeños están convocados a participar en la composición de una ópera, bajo la dirección de célebres maestros, como Verdi o Mozart, en la plaza de Oriente.
Otras de las citas indiscutibles volverán a ser el Concurso de Disfraces, que se celebrará en el marco del Baile de Máscaras del Círculo de Bellas Artes; el Encuentro de Murgas y Chirigotas, en la céntrica Plaza de Callao, o el Entierro de la Sardina.
Sumémonos, pues, a esta trouppe de locos increíbles e inusitados personajes y disfracémonos de héroes o villanos, de genios visionarios, de joviales bufones o quijotes fantásticos, y subamos a esa disparatada barca a la deriva, cargada de cordura y lucidez, que arribará a Madrid de la mano del Carnaval 2011